Esto llegó a usarse, entonces, como mecanismo de control.
Tales organizaciones, no importa de qué bondad surgieran, tienen entonces una intención maligna; tienen una opinión de que al hombre más le vale amar a su prójimo. E intentan cambiar a los hombres y fracasan.
El hombre cambia en la dirección del bien con facilidad, ¡con tal facilidad que es increíble! Le damos una oportunidad. Sabemos que si le ayudamos, bueno, la sociedad que le rodea -su familia, sus amigos y demás-, todos mejorarán debido a esto. Sabemos que no sufriremos en absoluto por esto. Simplemente elevamos su capacidad, lo hacemos más capaz.
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